Ciudades vivas: la sostenibilidad se construye con y desde el territorio
- ASG PODS

- 2 jun 2025
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 6 jun 2025
La sostenibilidad no es un plano maestro, ni un checklist de indicadores. Es una construcción viva que ocurre en el espacio y en el tiempo, en los barrios, en los ecosistemas, en los vínculos entre personas y naturaleza. En el capítulo 11 de ASG Pods, Alejandro Echeverri —arquitecto, urbanista y director del Centro de Estudios Urbano y Ambientales (Urbam) de EAFIT— nos recuerda que el verdadero desarrollo sostenible se piensa con los pies en la tierra y los ojos abiertos al entorno.
A través de su experiencia en Medellín y otros contextos latinoamericanos, Echeverri nos invita a repensar cómo diseñamos nuestras ciudades, cómo nos relacionamos con el suelo, el agua, la informalidad y la biodiversidad. Porque si bien los discursos sobre sostenibilidad abundan, las prácticas que transforman de verdad siguen siendo escasas y, muchas veces, desconectadas del territorio que habitan.
Lo urbano como lugar de encuentro
Alejandro Echeverri parte de una premisa poderosa: las ciudades concentran gran parte de los problemas contemporáneos —desigualdad, violencia, exclusión, degradación ambiental—, pero también albergan el potencial de solucionarlos. Para ello, necesitamos ver la ciudad como un sistema complejo, en el que lo ambiental, lo social y lo económico están profundamente entrelazados.
Su enfoque no es el de la sostenibilidad como una fórmula estandarizada, sino como un proceso situado, sensible al contexto, que reconoce la informalidad no como falla, sino como forma de organización social. La arquitectura y el urbanismo, en este marco, dejan de ser herramientas solo técnicas para convertirse en instrumentos políticos y culturales de transformación.
El poder del urbanismo ecológico
Una de las propuestas más provocadoras de Echeverri es la necesidad de un “urbanismo ecológico”, que supere la lógica extractiva de las ciudades modernas. En lugar de seguir diseñando infraestructuras que fragmentan el territorio y agotan los ecosistemas, propone sistemas integrados que reconozcan los flujos naturales —como el agua, el suelo fértil o la biodiversidad— y los incorporen a la planeación urbana.
En Medellín, este enfoque se tradujo en proyectos como los corredores verdes, los jardines verticales o la articulación de parques y quebradas. Pero más allá de las obras, lo importante es el cambio de mentalidad: pensar en clave de regeneración, no solo de mitigación. Dejar de ver la naturaleza como “espacio verde” decorativo y empezar a asumirla como estructura vital de la ciudad.
Territorio, informalidad y resiliencia
Otro de los temas centrales en la conversación es la informalidad urbana. Para Echeverri, el gran error ha sido tratarla como un problema a erradicar, cuando en realidad muchas veces es expresión de creatividad, resiliencia y agencia comunitaria. En vez de imponer modelos externos, propone aprender de esas formas de habitar, reconocer sus lógicas y generar políticas que integren, en vez de excluir.
Esa visión ha sido clave para transformar zonas marginalizadas en Medellín. Proyectos como las escaleras eléctricas de la Comuna 13 no solo facilitaron la movilidad: dieron dignidad, visibilidad y sentido de pertenencia a una población históricamente olvidada.
La sostenibilidad, en este caso, no vino de la mano de una gran inversión tecnológica, sino del reconocimiento del otro como interlocutor válido.
Academia en el territorio: políticas públicas innovadoras y ciudades más resilientes.
Alejandro Echeverri enfatiza el papel fundamental que tienen las universidades como plataformas vivas para imaginar y construir mejores ciudades. Según su visión, estas instituciones no solo deben formar profesionales, sino también generar conocimiento contextualizado, articular actores diversos y servir como espacios de reflexión colectiva. Destaca cómo las universidades pueden impulsar una nueva agenda urbana que combine ciencia, cultura, sostenibilidad y ciudadanía, involucrando tanto a estudiantes como a comunidades en procesos de transformación del territorio.
Para Alejandro, repensar el rol de la academia es clave para avanzar hacia un urbanismo más humano, inclusivo y conectado con los desafíos reales del siglo XXI.
Sostenibilidad sin territorio es solo retórica
En tiempos donde la sostenibilidad parece haberse convertido en un eslogan corporativo más, la mirada de Alejandro Echeverri resulta especialmente oportuna. Nos recuerda que ninguna estrategia ambiental, por ambiciosa que sea, tendrá impacto real si no está enraizada en el territorio, si no conversa con las prácticas cotidianas de las personas, si no se adapta a las escalas humanas.
Desde ASG Pods, insistimos en esta idea: la sostenibilidad sin territorio es una narrativa vacía. Necesitamos prácticas que escuchen, que miren, que se dejen afectar por la complejidad del contexto. Solo así será posible pasar de la abstracción a la acción, y del discurso a la transformación concreta.
Escucha el episodio completo y descubre por qué pensar la ciudad es pensar el futuro
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Porque las ciudades que soñamos no se construyen solas, y el futuro empieza por la forma en que habitamos el presente.





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